jueves, 26 de diciembre de 2013
lunes, 2 de diciembre de 2013
El placer de escribir
Fijo la vista en un punto de esa inmensidad celeste mientras converso con el viento que siempre tiene nuevas enseñanzas para entregarme. Cuando mi mente se pierde en esos profundos pensamientos, me gusta escribir.
Decidí escribir un día en el que me sorprendí sumida en una eterna reflexión sobre la desilusión y la desesperanza en la que todo hombre está condenado a sobrevivir. Desde entonces reflejar mis pensamientos en un papel me libera completamente del pesar intenso que me provoca pensar en la injusticia, la desolación, el maltrato, el llanto, los corazones rotos y la melancolía que invaden el mundo. Muy rara vez tengo pensamientos positivos sobre el amor, la vida y el planeta.
Sólo soy alguien sensible que perdió a alguien importante que está buscando algo de paz.
viernes, 29 de noviembre de 2013
Perfección y felicidad
martes, 26 de noviembre de 2013
Sin importar lo que digan
porque queremos,
porque somos,
porque sentimos.
porque peleamos,
porque morimos,
porque resucitamos.
porque reímos,
porque lloramos,
porque bailamos.
porque besamos,
porque empujamos,
porque golpeamos.
porque no terminamos,
porque confiamos,
porque sabemos.
porque demostramos,
por todo esto
aquí estamos.
viviendo como dos esclavos
muertos de miedo,
deseosos de estar lado a lado.
lunes, 18 de noviembre de 2013
Razones para tener un amigo hombre:
2- Guarda secretos mejor que nadie
A mi mejor amigo:
viernes, 8 de noviembre de 2013
Confesiones de una tarde gris
Soy rara, demasiado rara. Tan rara como para ponerme a grabar las cosas que digo cuando hablo sola, sí, así de rara o más rara aún. A veces me pongo a pensar que estoy sola, pienso que no tengo amigas o que las que tengo son falsas; pienso en que tal vez llegue el día en que mi novio me deje; pienso que siento miedo, estoy insegura, no tengo confianza en mí misma. No confío en mí.
Muchas veces dije "me odio". Muchas veces me retaron por decir que me odio, pero sinceramente no me quiero. No puedo aceptar como soy. Soy como soy, no me puedo aceptar pero tampoco puedo cambiar. Osea que soy obligada a ser como soy. No me puedo aceptar pero me soporto. Si algún día decidiera cambiar sería pura y exclusivamente por mí. No voy a cambiar por ninguna persona. Si estás disconforme con la vida que llevo, te invito a que te retires de la misma, porque al fin y al cavo, sos solo otra persona. Soy así. Soy demasiado rara. No soy como yo quiero ser pero tampoco busco ser como los demás esperan que yo sea. Yo me conozco, nadie me conoce, nadie sabe ni la mitad de las cosas que pienso, siento, vivo. Soy yo y tal vez sea yo también quien se aísle voluntariamente del resto del mundo. A veces me siento sola, sí, pero yo soy la que se aísla. Yo me mantengo al margen de la mayoría de las situaciones, yo soy la que se borra de todo, la que nunca está.
Soy un error. Que yo considere que sea un error no significa que el mundo me pueda pasar por arriba, que la vida se me pase como si nada y que siendo yo, como soy, precisamente como soy en este momento en el que puedo expresar absolutamente todo mis pensamientos sin miedos. Soy gorda, fea, inútil, idiota, loca, algunas personas me consideran nerd, soy friki, otaku, gamer, soy rara pero soy yo y no me interesa lo que otros opinen. Soy yo, sólo yo.
jueves, 31 de octubre de 2013
Desilusión
Decidí, después de largas horas sumida en pensamientos realistas distorsionados por mi joven imaginación voladora, escribir sobre la desilusión. No es difícil desilusionarse en un mundo cruel y corrupto como en el que estamos penados a vivir por el resto de los siglos. ¿Qué es la desilusión en realidad? ¿Quiénes son los verdaderos causantes de la desilusiones cotidianas? Yo creo que la desilusión es aquella tristeza mortal que se presenta cuando otros no cumplen con nuestras expectativas. Por lo tanto, cuando nos desilusionamos sostenemos imperturbablemente que los causantes de nuestra desilusión son todos los demás, pero no es así. Los verdaderos culpables de todas las desilusiones de cada día somos nosotros. Esperamos demasiado de las personas y a veces exigimos cosas imposibles de cumplir.
Con el tiempo he aprendido a no esperar nada de nadie. Es mejor tener una grata sorpresa que una utopía imaginaria rota por exigir demasiado a otras personas.
martes, 15 de octubre de 2013
Fantasías felices y realidades tristes
Permanecer en un mundo perfecto, lleno de flores, colores, paz y armonía es una buena opción para personas completamente despreocupadas, pero en algún momento debemos volver a la realidad y es más duro volver que nunca haberse ido.
Vivir en la realidad implica todo un abanico de problemas, responsabilidades, obligaciones y necesidades que muchas veces golpean fuerte al alma. Nos sentimos débiles, insignificantes. Es imposible no ponerse a pensar en la inmensidad del universo y que en realidad nosotros somos solamente una gota en un enorme océano.
Muchas personas insisten en que no debemos acomplejarnos por problemas insignificantes o sin trascendencia cuando en África hay millones de niños muriéndose de hambre. Esas personas no entienden que aunque existen muchos problemas mayores a los nuestros, nuestro lado egoísta siempre será más fuerte. Eso no está mal, es importante pensar en nosotros mismos de vez en cuando.
La vida es complicada. Está basada en tragar llantos, simular sonrisas y seguir adelante sin mirar hacia atrás. Dejando todo de lado, sólo concentrándose en seguir caminando. Es difícil el camino por caminar, pero el caminado fue peor.
Llega un momento en la vida, en el que nos preguntamos quiénes somos, de dónde venimos y adónde vamos. En ese momento intentamos llenar vacíos con ilusiones que, aunque sabemos que no son reales, nos convencemos de lo contrario. Cuando éstas demuestran ser lo que son, sólo una ilusión, nos destruyen de golpe, si piedad.
En conclusión, la vida está basada en elegir entre vivir en una feliz fantasía eterna y nunca despertar o poner los pies en la tierra, tragarse las lágrimas y avanzar.
miércoles, 2 de octubre de 2013
¿Qué es un amigo?
Lo malo del silencio
lunes, 30 de septiembre de 2013
Tom & Molly
Era la hora de la siesta, y en su pueblo, parecía una obligación dormir. Tom, como siempre, salió a pasear a esa hora, cuando nadie lo veía. El pueblo era tan pequeño que recorrerlo entero no le llevaba más de dos horas. Al terminar ese lapso de tiempo, Tom regresaba a su casa. Aunque nunca le agradó demasiado llamar la atención, ya era toda una leyenda. Algunos, que alguna vez lo vieron, describen a un chico alto y desgarbado, de unos 15 años que se la pasa mirando al piso y pateando latas.
Tom jamás se enteró de estos rumores. Él pensaba que nunca lo habían visto caminar. Hasta que un día se topó de frente con un ser que lo observaba. Era un ser hermoso y frágil que lo saludó muy cordialmente. Ella tenía el pelo castaño y sedoso, unos ojos verdes que te penetraban en el alma con sólo un ligero roce.
Su nombre era Molly. Caminaron juntos sin hablarse, sin mirarse. Hasta que ella paró, Tom la miró y Molly comenzó a reir.
- ¡Haces una cara extraña cuando algo te sorprende! Iba a decirte que si vamos a ser amigos, por lo menos deberíamos hablarnos, ¿no crees?
Tom asintió avergonzado. Nunca había tenido amigos.
- Entonces,-dijo Molly- cuéntame algo sobre ti.
- Mi nombre es Tom Delson, tengo 15 años. Mi única amiga se llama Molly, es buena persona y muy simpática. Me gusta caminar y detesto ser el centro de atención.
- Bien, ahora me toca a mi. Mi nombre es Molly Jonson, tengo 14 años. Mi mejor amigo se llama Tom, es muy lindo y tiene buen corazón. - Tom se sonrojó- Me gusta estar con mis amigos y odio los días nublados.
Ambos comenzaron a reír. Ya se hacía hora de volver a casa para Tom. Quedaron en encontrarse en la plaza a la misma hora al día siguiente.
Tom estaba feliz. Molly le había gustado desde que la vio y que le parezca lindo es un buen comienzo, aunque él quería una relación seria, habría que empezar como amigos.
Molly, en su casa, seguía pensando en su extraño encuentro con aquel chico. Era callado pero le caía bien. ¿Había hecho bien al citarlo para mañana? Era una duda que le atormentaba.
La siguiente tarde, Tom no regresó a su casa a la hora habitual sino que permaneció en la plaza junto a Molly, quien luego de contarle el conflicto que habían tenido sus padres la noche anterior, rompió a llorar. Tom la abrazaba mientras ella lloraba suplicándole que no la deje regresar a su casa.
Comenzaba a anochecer y Tom deseaba irse, pero Molly seguía llorando. En ese momento el corazón y la mente de Tom comenzaron a estar en desacuerdo: su mente deseaba volver a su casa, pero en lo más profundo de su ser, anhelaba que ese momento jamás terminara porque aunque ella estuviera llorando, para él era hermoso poderla abrazar tan fuerte como él lo deseara.
Molly interrumpió se llanto repentinamente. Había oído un sonido extraño que provenía desde detrás de un árbol. Una extraña silueta comenzó a correr desde donde miraba Molly. Ella corrió tras aquel desconocido y Tom desconcertado la persiguió.
La extraña silueta se detuvo, tomó a Molly de un brazo y la subió a una camioneta mientras ella suplicaba:
-¡Papá! ¡Suéltame por favor! ¡Yo no he hecho nada!
Tom estaba devastado. Antes de que su padre se la llevara tan violentamente ella lo miró con sus ojos profundos en tono de disculpa. Pero a Tom le pareció ver en ellos palabras escritas con lágrimas; en aquellos ojos, había escrita una dolorosa y triste frase: "te extrañaré".
Los días eran eternos para Tom. Ya no caminaba. Se encerró en su casa y se negaba a salir. Pasado un mes, sin ninguna noticia de Molly, Tom salió a caminar con la esperanza de encontrarse con esa bella chica a la que recordaba perfectamente. Nada, eso fue todo lo que vio Tom. Pero siguió repitiendo sus caminatas durante 10 años más.
En su cumpleaños número 25, Tom recibió una carta. La leyó sorprendido porque jamás había recibido nada para su cumpleaños.
Querido Tom:
Aunque la vida y las malas intenciones de un hombre perverso nos hayan separado hace tantos años, quería decirte que no te he olvidado, que te extraño con mi vida y que cuando nos conocimos sentí una gran conexión entre nosotros que, espero, siga existiendo.
Deseo que sepas por qué no has tenido noticias mías desde hace tanto tiempo, pero prefiero decírtelo frente a frente. He contado los días desde que nos separaron para volver a verte. Nos vemos esta tarde a la misma hora, en el mismo lugar.
Te amo, siempre lo hice,
Molly
Tom leía la carta una y otra vez. No podía creer lo que estaba sucediendo. "Te amo, siempre lo hice". Esta frase alegró a Tom, y fue lo que lo alentó a ir a la plaza esa tarde.
Allí estaba ella. Era como él la recordaba pero 10 años mayor. Molly corrió a sus brazos y sollozó pidiendo perdón por tanto tiempo perdido.
Lo que había ocurrido es que su padre, luego de secuestrarla, la encerró en su casa y no le permitía tener ningún contacto con el exterior. Por las noches, cuando estaba sola, gritaba con todas sus fuerzas el nombre de Tom. Una vecina la escuchó y llamó a la policía.
Al terminar su relato comenzó a llorar jurando que lo había amado desde que lo conoció. Tom la abrazaba tan fuerte como esa tarde, hacía ya 10 años, que se habían separado.
viernes, 13 de septiembre de 2013
Rescatarme de mí misma
Cuando una persona que quiere sostener tu mano, caminar contigo, ayudarte, escucharte, entenderte y hacerte feliz llega a tu vida luego de vivir en esa situación es raro. Cuesta acostumbrarse, por lo que al principio es posible que resulte herida. Esa persona será el motivo de tu sonrisa, tu excusa para ser feliz, tu motivación para seguir adelante, quien te abrirá las puertas del futuro, te enseñará que es posible sonreír sin fingir hacerlo, que nadie es perfecto pero que tampoco nadie necesita serlo para ser feliz. Esa persona te llenará de fuerzas, te dirá que todo va a estar bien, te brindará seguridad y te mostrará otros caminos para ser feliz.
Luego de pasar años en el aislamiento de mi mente, encontrarme de pronto con una persona así fue la experiencia más innovadora, extraña y tranquilizante que he vivido. Es lindo saber que alguien te quiere, te escucha, te comprende y te ayuda. Al principio, intenté negar todo; todas las personas a las que quise me defraudaron, temía ser lastimada nuevamente. Él me demostró que nada de eso se iba a repetir, que con él podía ser yo misma y que juntos enfrentaríamos al mundo.
Después de que todos aquellos a quienes yo más quería me abandonaran, dejando en mí un vacío inmenso, es difícil, pero no imposible, encontrar nuevas personas que lo llenen de nuevo. Eso es difícil como no escuchar opiniones que hacen mal al corazón.
sábado, 10 de agosto de 2013
Esperar
Esperar una fecha, para muchos sin importancia, como un niño espera la navidad es algo extraño.
Esperar juntos, aunque separados, una fecha tan importante para ambos es, sin duda, una de los mejores sentimientos. Pero todo seria mejor si no tendriamos que esperar, si cambiaramos cada "te extraño" por un "sali afuera", si dejaramos de añorar que aquella fecha se repita, si tan sólo estuvieramos cerca.
Esperar, es lo único que podemos hacer. No tenemos otra opción más que esperar. Las cosas no se dan solas pero tampoco podemos hacer que sucedan cuando queremos.
Para estar juntos, sólo podemos esperar.
lunes, 5 de agosto de 2013
Aprender juntos
domingo, 28 de julio de 2013
Allá todo es distinto
Perfección y felicidad
Los parámetros de la perfección son completamente inalcanzables, sin embargo, las personas viven para intentar ser perfectas. En esa eterna carrera dejan todo, incluso su salud por lo que terminan debastados completamente luego de desistir.
Los parámetros de la felicidad también son imposibles de conseguir. Para llegar al punto de felicidad plena es necesario haber cumplido todos tus deseos, pero se necesita también seguir soñando y luchando por lo que uno quiere. Estas condiciones son completamente contradictorias así que la felicidad total es imposible de lograr.
Nadie ha alcanzado la felicidad, pero yo estuve cerca cuando él estuvo a mi lado. Nada es perfecto, pero su sonrisa es muy cercana a la perfección.

